La construcción sostenible no depende únicamente de elegir determinados materiales o incorporar soluciones eficientes al final de un proyecto. También depende de cómo se toman las decisiones desde sus primeras fases y de la capacidad de coordinación entre diseño, ejecución, instalaciones, equipamiento y logística.
Cuando los distintos equipos que participan en un mismo proyecto trabajan con una visión compartida desde el inicio, es más sencillo anticipar problemas, comparar alternativas, aprovechar los recursos existentes y evitar modificaciones tardías que pueden generar residuos, desplazamientos o trabajos innecesarios.

Con motivo del Día de la Construcción Sostenible, analizamos por qué una mayor integración entre diseño y ejecución puede contribuir a desarrollar proyectos más eficientes, duraderos y responsables con el entorno y con el medio ambiente.
La sostenibilidad empieza antes de comenzar la obra.
Buena parte de las decisiones que condicionarán el comportamiento futuro de un espacio a renovar se toman mucho antes de que empiece su ejecución.
Durante la fase inicial de diseño de un proyecto se determina qué elementos existentes pueden conservarse, qué materiales será necesario incorporar, cómo se resolverán las instalaciones, qué necesidades energéticas tendrá el espacio o hasta qué punto podrá adaptarse a futuros cambios una vez terminada la transformación.
Por eso, plantear la sostenibilidad desde las primeras fases permite evaluar aspectos como:
- Qué elementos pueden conservarse, rehabilitarse o reutilizarse.
- Qué cantidad de materiales será necesaria, así como su procedencia, composición y certificación.
- Los sistemas de instalación y montaje, además de las necesidades de mantenimiento.
- El consumo energético previsto.
- La posibilidad de desmontar, sustituir o reconfigurar determinados elementos en el futuro.
La sostenibilidad deja así de ser una capa añadida al proyecto para convertirse en un criterio transversal de decisión.
Este enfoque también se apoya en conocimiento especializado en sistemas de evaluación ambiental. En Sutega contamos con profesionales vinculados a certificaciones como BREEAM, como Álvaro Bermejo, responsable del área de Proyectos, además de experiencia en espacios que cuentan con esta certificación, como Truliving Vallecas y Be Casa, en Living; Campus Tecnológico Cortizo, en Workplace; o el Auditorio de Santalucía.
La incorporación de estos criterios desde las primeras fases ayuda a que cuestiones relacionadas con materiales, eficiencia, bienestar, gestión de recursos o impacto ambiental formen parte de la toma de decisiones del proyecto y no se aborden únicamente al final.

¿Qué ocurre cuando diseño y ejecución trabajan por separado?
Separar las distintas fases o disciplinas de un proyecto no implica necesariamente que vaya a producirse una ejecución ineficiente. Sin embargo, una menor coordinación entre ellas puede dificultar la detección temprana de determinadas incompatibilidades.
Una solución técnicamente correcta sobre plano puede necesitar modificaciones cuando intervienen instalaciones, mobiliario, carpintería o tecnología. Y cuanto más tarde se detecta una interferencia, mayores pueden ser sus consecuencias sobre materiales, planificación y recursos.
Entre las situaciones indeseables que una buena coordinación ayuda a reducir se encuentran:
- Cambios una vez iniciada la obra, con trabajos y desmontajes evitables.
- Incompatibilidades entre arquitectura e instalaciones, que pueden derivar de errores o duplicidades en mediciones.
- Pedidos excesivos o innecesarios, así como entregas urgentes derivadas de cambios de última hora.
- Incremento de transportes y manipulaciones.
- Generación adicional de residuos.
- Retrasos en el timeline de la obra.
No se trata, por tanto, únicamente de ejecutar mejor. Coordinar antes permite tomar mejores decisiones durante todo el proceso, siendo a su vez más eficiente y estando más enfocado hacia una construcción más sostenible.

¿Por qué integrar diseño y ejecución favorece una construcción más sostenible?
Integrar ambos ámbitos permite valorar las decisiones de diseño no solo desde un punto de vista estético o funcional, sino también teniendo en cuenta su viabilidad constructiva, disponibilidad, mantenimiento, coste y comportamiento a largo plazo.
- Las decisiones pueden evaluarse de forma conjunta:
Elegir entre dos soluciones no debería depender únicamente de su apariencia, si no que se puede analizar conjuntamente atendiendo a factores como durabilidad, mantenimiento, disponibilidad, coste, facilidad de instalación y criterios ambientales.
Esta visión permite comparar alternativas antes de ejecutarlas y encontrar un mejor equilibrio entre funcionalidad, calidad, inversión e impacto ambiental.
- Se aprovecha mejor lo que ya existe:
Analizar el espacio existente desde el comienzo permite estudiar la conservación o reutilización de estructuras, instalaciones, carpinterías, mobiliario u otros elementos cuando su estado y las necesidades del proyecto lo permiten.
Además de reducir el consumo de nuevos recursos, esta estrategia puede disminuir demoliciones, residuos y trabajos posteriores.
- Se optimiza el uso de materiales:
Una planificación coordinada permite realizar mediciones más precisas y conocer con antelación las necesidades reales de cada disciplina.
La colaboración con fabricantes, proveedores y equipos de ejecución facilita también ajustar formatos, cantidades y procesos de instalación para reducir recortes, excedentes, embalajes o pedidos que finalmente no llegan a utilizarse.
- Se evitan modificaciones durante la obra:
Una modificación en una disciplina puede afectar a varias de las demás.
Coordinarlas desde las primeras fases permite detectar interferencias antes de llegar a obra y reducir situaciones que consumen tiempo, materiales y recursos.
- Se planifican conjuntamente obra y logística:
La sostenibilidad también depende de cómo llegan los materiales y productos hasta el proyecto.
Coordinar fabricación, almacenamiento, transporte, entregas y montaje permite organizar mejor los recursos y reducir movimientos innecesarios, entregas urgentes o periodos de almacenamiento que no aportan valor.
- Se diseñan espacios más duraderos y adaptables:
Construir de forma sostenible también implica pensar qué ocurrirá con el espacio dentro de unos años.
Soluciones duraderas, reparables, desmontables o reconfigurables pueden facilitar cambios de distribución, sustituciones parciales o nuevas necesidades sin tener que intervenir nuevamente sobre todo el conjunto.
Diseñar teniendo en cuenta el ciclo de vida ayuda a prolongar la utilidad de espacios, materiales y equipamiento.

Integrar diseño y ejecución no significa automáticamente ser sostenible.
Integrar crea unas condiciones favorables para poder tomar decisiones de manera coordinada y evaluar sus consecuencias antes de ejecutarlas. Para que esa integración se traduzca en resultados reales, es necesario establecer objetivos concretos y, siempre que sea posible, medirlos.
Dependiendo del proyecto, algunos indicadores pueden ser, por ejemplo, el porcentaje de elementos existentes conservados, la cantidad de materiales reutilizados o reciclados, la procedencia y certificación de los materiales, el volumen de residuos generados, la huella de carbono asociada, el número de transportes necesarios…
Esta medición es especialmente relevante porque permite pasar de afirmaciones generales sobre sostenibilidad a resultados verificables.

Del diseño a la entrega: una visión completa del proyecto.
Un modelo Design&Build permite mantener una visión continua desde las primeras decisiones de diseño hasta la ejecución, el equipamiento y la entrega del espacio.
La construcción sostenible no depende de incorporar soluciones aisladas al final del proyecto. Requiere entender cómo cada decisión afecta a las siguientes. Cuando diseño y ejecución comparten información, objetivos y criterios desde el principio, resulta más sencillo reducir ineficiencias, optimizar los recursos y desarrollar espacios preparados para durar y evolucionar.

En el Día de la Construcción Sostenible, la reflexión va más allá de construir con determinados materiales. También consiste en diseñar, planificar y ejecutar con una visión común.
